miércoles, 6 de marzo de 2019

HACIENDO CAMINO




El tiempo litúrgico que comenzamos a partir del miércoles de ceniza, es la CUARESMA, un espacio que se ofrece para la reflexión, la meditación, oración, ayuno y obras de misericordia. Es una oportunidad para adentrarse dentro de sí mismo, un momento de crecimiento a través de revisar en nuestra interioridad la calidad de vida que estamos construyendo y por supuesto tomar conciencia de todo aquello que no construye vida, nuestros errores, deficiencias, equivocaciones, nuestros pecados. Por eso el camino es una oportunidad no solo para crecer, sino para enmendar, pedir perdón y perdonar. Es una ocasión grande que desde la espiritualidad cristiana católica se nos ofrece a todos,  descubrir la grandeza de nosotros mismos y volver a la armonía.
Evidentemente somos seres en relación, nuestro actuar tiene que ver con nuestro entorno, con las demás personas, con la madre tierra y el universo. Así que en ese esfuerzo de crecimiento lo tenemos que ver en torno a nuestra vida con la familia, la sociedad y con Dios. Renovar nuestras relaciones es fundamental.
Eso es la cuaresma, es verla en el camino a la Pascua, no es cuestión solo de actos piadosos  sino en el esfuerzo de armonizarnos con la VIDA.
Solo es un pequeño aporte a la reflexión, en ese camino que hoy empezamos hacia la Pascua del Señor Jesús que también es nuestra.
Escrito por: David López
Marzo 6 de 2,019.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

DIA DE GRACIAS



Con ocasión del día de ACCION DE GRACIAS, acontecimiento importante en el seno de las familias en Estados Unidos, quiero unirme a la distancia con todos mis amigos y amigas, comunidades, hermanos y hermanas a quienes recientemente tuve el privilegio de visitar en ese  país.
Quiero dar gracias por sus vidas, por su esfuerzo de llevar adelante sus sueños, sus esfuerzos en su lucha cotidiana. Por su ejemplo de trabajo tesonero, por sus ilusiones no obstante los retos Por su ejemplo de fe y esperanza en Dios y en la vida.
Muchas gracias amigas y amigos.
David López
Noviembre, 21 del 2,018.

lunes, 1 de octubre de 2018

RETOMANDO LA REALIDAD DE NUESTRO PAIS



Por oportunidades que la vida y la experiencia de trabajo, estoy regresando de un tiempo de encuentro y convivencia con diferentes comunidades de hermanos mayas emigrantes en Estados Unidos. Un tiempo y oportunidad de compartir la vida, las luces y sombras de miles de connacionales que se han trazado el reto de emigrar a lo desconocido y buscar nuevas alternativas ante la pobreza y abandono que se tiene en nuestro país, especialmente en nuestras comunidades indígenas, rurales.
Días de alegría, de entusiasmo y esperanza, donde la gente no obstante los miedos ante una sociedad diferente, con retos grandes de que puedan ser deportados, su situación de indocumentados, trabajan y luchan para generar vida de sus familias y con esas penalidades aportan  a la economía de nuestro  país. Recientemente en un reportaje de prensa leía que los emigrantes en los primeros seis meses del año aportaron a la economía con sus remesas  7 mil millones de dólares y las expectativas para este año serán mucho más que el año pasado.
Estando viviendo esa experiencia pude ver  en la televisión el discurso del señor presidente lloriqueando en la ONU sus confrontaciones con la CICIG, pero de ninguna manera se refirió a los grandes retos de la nación y ninguna referencia a la situación de los emigrantes, especialmente lo que pasa con los niños en la frontera.
Pude ver personas recién llegadas a ese país con brazaletes de control en los pies. Personas nuevas que van llegando y que encuentran la solidaridad de sus familias u otros paisanos que los acogen y los van ubicando en sus trabajos. Una mujer recién llegada me decía que se vio obligada a llegar procedente de una aldea de San Sebastian Huehuetenango, madre soltera, con una niña y dejo dos más. Ella escuchó del norte, corrió el riesgo sin conocer a nadie, llegó y con decisión se ha adaptado y encontrado entre los demás hermanos migrantes apoyo y solidaridad. Cuantas historias que cada una puede ser un libro.
Es esperanzador que se van organizando. Les decía: solo organizados podemos hablar en este país, en comunidad podemos desarrollar nuestros dones y hablar de nuestra cultura y valores. Y eso  hacen los paisanos, caminando con esperanzas. En uno de esos lugares hace pocos años, entró la emigración al lugar de trabajo y fueron deportados mas de cien personas de la comunidad maya, quedaron niños, familias. Sin embargo han sabido afrontar esos retos. Todo esto con la ausencia de las autoridades del consulado de Guatemala. Cuanto por hacer y cuanto viven esos connacionales, que en esas circunstancias son la mayor fuente de ingresos económicos que hacen posible la camine nuestro país. Me da pena afirmar, pero lo mejor que exportamos son personas y ellas con sus penalidades hacen posible la economía de este país.
Volviendo, veo desesperanza, un país en abandono, caos. Un gobierno que es desgobierno empeñado en destruir las instituciones. Un presidente mediocre y buscando dar respuestas a poderes paralelos y  un congreso corrupto, gente que busca  la política solo para  otros fines menos para el bien común. Muchos retos que hacen pensar que esa realidad hace que la gente seguirá emigrando porque vamos perdiendo la esperanza en nuestro terruño.
Ya vendrá la contienda política y estarán nuevamente los mismos haciendo propuestas para seguir en lo mismo.
Mucho nos enseñan nuestro humanos migrantes,  no obstante los retos que viven,  han sabido salir adelante. De igual modo son los retos que tenemos aquí.  Que no desaparezca la esperanza.
Escrito por:  David López
Guatemala, 1 octubre del 2,018.

lunes, 10 de septiembre de 2018

SR JIMMY MORALES, POR FAVOR NO NOS HAGA VOLVER A VIVIR EL TERROR DEL PASADO



Estoy viviendo un tiempo entre mis hermanos emigrantes en Estados Unidos, y en cada lugar que visito encuentro situaciones humanas tan difíciles que viven nuestros connacionales en este lugar. Y viviendo esta realidad que significa ser emigrante en este país, con todo lo que implica, contemplar desde lejos el drama de nuestro país, se llega a la desesperanza,  ¿A donde iremos? Es la pregunta. Nuestra patria esta convulsionada por la persistencia de un gobierno de mantener sus privilegios, por no afrontar la justicia con honradez, por mantener un sistema corrupto no importando sacrificar la nación entera, empeñando el futuro.
Vivir acá no es fácil para la gente, hay temores, inseguridad, familias enteras en la tensión de que  pueden ser deportados, viviendo la soledad, la inestabilidad pero caminando, persistiendo, luchando y generando economía para nuestro país, no obstante quienes lo dirigen se empeñan en destruirlo.
Es el mes patrio,  nuestro deber es levantarnos con dignidad y manifestar nuestra inconformidad, gran ejemplo dan nuestros hermanos de Quetzaltenango, Sololá y otros grupos organizados de campesinos. Muchos nos quedamos viendo de lejos, indiferentes, disgustados y lo que es más doloroso, dando lugar y razón al pacto de corruptos. Autoridades locales, alcaldes y gobernadores defendiendo al gobierno, seguro y  también manchados con la corrupción, no nos queda duda.
En este contexto, ayer en una reunión comunitaria, una persona se me acerca me saluda y me interroga que si yo la recuerdo: Me dice, “No sé si me recuerdas, soy Roberta” y su imagen se refresca y vuelvo al pasado y la identifico, claro que sabia quien era.
Roberta era muy joven, de dieciséis años, trabajó como traductora en Acateco para las hermanas ursulinas que trabajaron San Miguel Acatan a fines de la década de los 80ss y principios de los 90ss. Las hermanas, con su generosidad llegaron a San Miguel para servir en la parroquia, todos sabíamos que iba a ser difícil su misión, porque fue un lugar muy golpeado por la guerra y en ese momento se encontraba ocupado por el ejército con  la  presencia de un destacamento militar y un fuerte control de la población.
La hermanas se dedicaron a la catequesis, a promoción de la mujer, a servir a los pobres, atención a los jóvenes. Visitaban las aldeas, todo parecía tan tranquilo. Sin embargo no fue asi. Se les empezó a ver con desconfianza, empezaron las amenazas, anónimos y presión fuerte que salieran del lugar. Ellas en su ingenuidad, no le dieron importancia al principio hasta que sintieron el acoso de los militares, particularmente en la persona de una de ellas. Ante esta presión, salieron de emergencia, y fueron a la Antigua a un retiro espiritual  para discernir si seguir en San Miguel o salir del país. En esas estaban cuando hombres armados entraron al convento y secuestraron a una de ellas. Por ser norteamericanas, la embajada ejerció presión sobre el gobierno, que en aquel entonces era el gobierno de facto de Mejía Vectores. La hermana apareció abandonada en una de las calles de la ciudad de Guatemala, torturada, violada. Su testimonio era aterrador. Ellas tuvieron que salir del país, la hermana que sufrió los vejámenes estuvo mucho tiempo en un centro de recuperación para víctimas de la tortura. Asi termino esa misión tan bonita y de tanto cariño para el pueblo sufrido de San Miguel Acatan.
Se inicio un demanda al estado en esa época, no prosperó porque se encargaron de denigrar la imagen de la Hermana, el abogado de los militares en ese entonces era el actual diputado al congreso Fernando Linares Beltranena.  La hermana nunca se recupero de los vejámenes.
Roberta, joven, tuvo que salir de su pueblo porque corría peligro su vida, me conto que las hermanas le dieron cien dólares y le pidieron que saliera. Me conto de su peregrinar sola por México y luego sola cruzar la frontera, de sus luchas en este país, de sus fracasos en su vida matrimonial, de su estancia en una cárcel y de su vida en un centro de recuperación psiquiátrico y de su lucha por recuperar su familia y su esperanza en la vida ahora que es madre de dos hijas y un trabajo estable en este país.
Muchas historias como esta,  están en el pasado y presente de muchos hermanos migrantes y la situación actual de nuestra patria nos remonta a ese tiempo, de militarismo, secuestro, muerte, tierra arrasada, muertos, desaparecidos. Miles de gentes inocentes que murieron, que sufrieron, niños, mujeres ancianos. Asi tanto que contar y que con el contexto actual, vienen los temores de volver al pasado.
Quizás hay jóvenes que no vivieron esa etapa triste de nuestra vida, pero pongamos la mente atenta de los riesgos que corremos en el momento actual, de perder la poca paz que con tanto dolor logramos y que ha costado miles de vidas.
Contar esta historia en el momento actual es un aporte a la reflexión y a la cordura de quienes hacemos historia en nuestra patria y sobre todo a quienes detentan el poder en especial al Sr. Presidente.
Escrito pos David López

miércoles, 22 de agosto de 2018

GRATITUD (Reflexión)



En la vida hay acontecimientos que suceden, que en la dimensión de su devenir, son fruto de la relación de unos con otros, al tiempo que se descubren en lo más profundo de la bondad y la capacidad de dar sin recibir, de donarse, de entregarse. Y de parte de la persona que recibe no es más que un decir GRACIAS. Esto solo se experimenta si se sabe ser sensible, si se sabe captar la acción genuina y se reconoce con humildad la acción recibida.
Con estas  palabras introductorias, puedo definir los acontecimientos vividos, primero, desde la experiencia, reconocer la bondad de Dios, del Creador, del Ser Superior, del AHAW o como sea nuestra experiencia hacia la trascendencia. La gratitud a Dios, no tiene que ser por una respuesta a lo que necesitamos. Es simplemente por la afluencia de bendiciones, como la fuente de agua que fluye del bosque, cristalina, bondadosa, fresca y que llena tu necesidad del liquido vital.
Dar gracias también, por la vida, por lo que se es, por la búsqueda de lo profundo y que en las visicitudes descubres que solo el hecho de vivir es una bendición y una acción de gracias constante.
Descubrir que las preocupaciones cotidianas se solventan, caminan, con la certeza de hacer lo correcto y con esa visión clara, dejar que los acontecimientos se realicen sin caer en la ansiedad de que algo no va o algo debe ir y asi vivir con la constante angustia que solo la mente se encarga de complicar y genera sufrimientos inexistentes que no nos dejan vivir en paz.
Gratitud cuando ves en la bondad de tus amigos el don de la providencia, de lo hermoso que es cultivar nuestras interrelaciones. Gratitud cuando ves que te debes a tus seres queridos y en ellos vuelcas tus ansias de amar y ser amado.
Gratitud por la experiencia vivida, en medio quizás del dolor del otro y que tu único aporte es escuchar como paño de lagrimas sus dolores y tristezas sin ánimo de cargarlo y buscar solución a todo. Solo escuchar.
Gratitud, cuando en la sencillez de un anciano, encuentras la ternura, la experiencia y la bondad en medio de sus dolencias pero atrás de  todo eso hay sabiduría acumulada, es solo que des tiempo para escuchar.
Gratitud porque cuando hay perseverancia, lucha esfuerzo, ganas de vivir, anhelos, se encuentran respuestas. En todo se corre riesgos pero si perseveramos logramos lo que anhelamos.
Gratitud, una palabra que suena en la experiencia vivida estos días que hacen de la vida más que un canto de alabanza al Creador.
Escrito por: David López
Portland, Oregon, 22 de agosto del 2,018.

jueves, 9 de agosto de 2018

CELEBRANDO EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS (Reflexión)



Hoy 9 de agosto se celebra el día internacional de los pueblos indígenas decretado por la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS el 23 de diciembre de l,994.
El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo es una ratificación de los pueblos indígenas y tribales en el mundo.
El término indígena viene del idioma latín. En un sentido amplio se aplica a todo aquello que es relativo a una población originaria que habita en un lugar. Oriundo de pueblos originarios, naciones nativas o aborígenes.
Históricamente los pueblos indígena en América han sido objeto de discriminación y racismo (discriminación en lengua, en condiciones laborales y salariales, discriminación sexual), situaciones que han reflejado matanzas, en la existencia de un trabajo servil y otras formas de injusticia (sobre todo en la permanencia de las condiciones de pobreza).
Hoy día sea retomado el problema. Existen numerosos movimientos y organizaciones indígenas que se han movilizado para alcanzar el reconocimiento de sus culturas, la educación intercultural y el derecho a la tierra. Sin embargo hay mucho por hacer.
Trasladándome a nuestra a país, a Guatemala, celebrar el día internacional de los pueblos indígenas es un reto, es un compromiso con nuestros pueblos. Seguimos viviendo en una situación precaria, de discriminación, no nos sentimos parte de un estado que nos margina, que no nos toma en cuenta, es mas en el momento actual, a pesar que ha sido así la historia, nos reprime y  persigue. Como celebrar si no hay derecho a la tierra, si están asesinando a líderes. Si estamos resquebrajados, divididos.
Se está teniendo o se ha hecho un censo de población, es un momento para reforzar nuestra identidad y hacer ver que somos la mayoría en el país.
Quiero en este día, traer a mi memoria a nuestros antepasados, a nuestras abuelas y abuelos que nos dejaron nuestras tierras, nuestra cultura,  nuestros valores, nuestra espiritualidad  y pido que sigan velando por nosotros. Quiero traer a mi memoria a cuantos lideres caídos. Quiero traer a mi memoria a cuantos hombres y mujeres que en la cotidianidad luchan y trabajan. A cuantos mantienen su liderazgo. Quiero tener en mi memoria, a todo ese pueblo maya emigrante  en EEUU,  que se vieron forzados a emigrar y luchan en muchos estados, se organizan y que son el sostén de la economía de nuestro país.
Mucho por escribir, mucho por hablar, mucho por recordar, mucho por homenajear y celebrar. Celebremos la vida y seguir escribiendo nuestra historia con esperanza.
Escrito por David López
9 de agosto del 2,018.

viernes, 3 de agosto de 2018

NUESTRA REALIDAD VISTA A LA DISTANCIA



Estoy un tiempo compartiendo con mis amigos, hermanos de camino; un tiempo fuera del país. Y aquí alejado de todos los que haceres cotidianos que absorben la oportunidad de ver, contemplar lo que nos toca vivir como personas, como pueblo, como país, como nación, comparto esta reflexión.
La realidad de la lucha diaria de la mayoría de nuestro pueblo es dura, los trabajos de campo no son como se espera, sin embargo es lo que se tiene, y es lo que sustenta la vida y la economía de la gran mayoría de nuestras comunidades. Ubicándome en nuestra región, nos esforzamos con el cultivo del café, que gracias a Dios es fuente de trabajo para mucha gente, sin embargo los costos de producción son altos y tiene poca rentabilidad, eso desanima a los productores de la región. La siembra de productos alimenticios, son poco reconocidos. Sin embargo, las bondades de esa actividad económica pocos la reconocen: la reforestación que significa la siembra y cultivo de café, el trabajo que genera, el cuidado del medio ambiente; la producción de maíz y otros productos que se realiza  en la parte baja de Jacaltenango, es valiosa, los agricultores hacen un trabajo grande con el poco apoyo de quienes tienen que hacerlo, llámese dependencias del estado. Los agricultores producen la comida, llenan los mercados para abastecer, pero muy mal pagados. Es un trabajo de héroes lo que hacen, pocas veces recuperan sus costos, eso desanima. De igual modo hay contrabando y competencia del maíz importado. No hay incentivos para el campesino.
En los esfuerzos de emprendimiento en las personas locales, de igual modo, hay una economía estable a pesar de  los retos que eso significa. La zona fronteriza genera competencia desleal, hay mucho contrabando, existen grandes tiendas con productos traídos de México que no permiten el crecimiento de quienes están trabajando en comercio formal. Esto desincentiva. No hay apoyo de las autoridades.
Veo un gran número de jóvenes sin empleo, jóvenes que con mucho esfuerzo han estudiado o estudian en universidades, pero sin trabajo. Muchos se van a la informalidad o emigran buscando otras oportunidades.
Las vías de comunicación en total desastre. Nuestras carreteras, que tenderían que ser buenas para facilitar el transporte en un total abandono.
El sostén económico en la región, me atrevo a opinar, es en gran parte de las remesas que nuestros hermanos emigrantes envían a sus familias, de otro modo la situación fuera peor.
Así, se puede contemplar un panorama poco alentador. Sin embargo en nuestra problemática poco esperanzadora, viene el demonio de la división, de la poca solidaridad. Cada quien por su lado. Con unas autoridades locales que en general son corruptas y carecen de transparencia en su gestión. Viene ya el panorama electoral y acentuará más la polarización que nos hundirá más en nuestra desesperanza. No faltaran quienes quieran venir a ofrecer soluciones mesiánicas y otra vez más de lo mismo.
Tenemos muchos retos, que poco los vislumbramos porque estamos enfocados en sobrevivir y no nos da tiempo para contemplar, reflexionar y buscar caminos de solución. Es más fácil salir, emigrar. ¿Hacia dónde vamos?
Escrito por David López.
Agosto 3 del 2,018.